FarmVille… FrontierVille… Zynga!

Zynga es la empresa que está detrás de FarmVille, posiblemente el juego más popular en Facebook. De hecho, Zynga lidera el ranking de creación de juegos para Facebook, seguida del propio Facebook, con RockYou en tercer lugar. Y esta es la parte más interesante de la historia: la relación de amor-odio entre Zynga y Facebook.

Facebook ofrece a Zynga (y en general, a cualquier empresa de desarrollo de juegos para su plataforma) una base de 500 millones de usuarios, que se dice pronto. Si a esto se le suma la “facilidad” de llevar usuarios de un juego que ya ha sido top 1 (esto si se lo han trabajo ellos solos) a otros juegos, se obtiene un cocktail perfecto para garantizar el éxito de los sucesivos juegos, siempre que cumplan unos mínimos mantenidos por Zynga como su mayor secreto. ¿El problema? Las reglas del juego, definidas por Facebook, y que pueden cambiar a su antojo.

Y Facebook, ¿qué opina de todo esto? Facebook ha encontrado en este tipo de soluciones una nueva forma muy rentable de conseguir revenue (“monetización” que le llaman), quedándose con un porcentaje de las transacciones de compra que realicen los usuarios en los juegos. En resumen, una relación de la que las 2 compañías salen ganando y por la que, de momento, están condenadas a entenderse.

Logo de FarmVille

Tanto la visita a las oficinas de Zynga como la charla de uno de sus responsables en el Warm Gun del viernes generaron cierta controversia en el equipo respecto a los modelos de negocio de este tipo de empresas. La pregunta de la discordia es dónde se encuentra la delgada línea que separa el entretenimiento de la adicción y la incitación al consumo, y si vale todo con tal de generar ingresos.

La clave está en si es ético incitar a tus usuarios “adictos y enganchados” a comprar muchos tomates electrónicos por $2 cada uno, aunque la postura que comparto con Rafa se resintió cuando Pablo insinuó que deberíamos abrir el FarmVille al menos una vez en nuestra vida antes de poder opinar.