Economía colaborativa

El concepto economía colaborativa resume todo un nuevo modelo socio-económico cuya base consiste en compartir productos y servicios entre personas de forma eficiente. Este término recoge toda una filosofía de vida que pretende dar respuesta a la preocupación del ser humano por el crecimiento de la población mundial y la escasez de recursos apelando a los instintos humanos más básicos de cooperación y generosidad.

La “economía colaborativa” se empezó a hacer popular hace apenas unos años cuando la tecnología simplificó la creación de plataformas que permitían unir personas, productos y servicios de forma eficiente, creando las primeras comunidades virtuales basadas en la confianza entre personas. Estas plataformas ofrecen a los poseedores de un bien ponerlo a disposición de otras personas – con o sin transacción económica de por medio -. Los modelos más comunes son plataformas de intercambio entre personas (P2P marketplaces) tipo Uber o AirBnB, y plataformas de crowdfunding.

economia colaborativa small

Si tuviera que destacar cuáles son los principios en los que se basan este nuevo modelo o esta nueva filosofía, me quedaría con los siguientes:

  • “Unused value is wasted value”: piensa en las hora que utilizas tu coche. Una hora para ir al trabajo por la mañana, otra para volver por la noche, y alguna escapada los fines de semana. El coche se pasa muchísimas más horas paradas que siendo utilizado, horas perdidas en las que no se disfruta del coche, además de ir decreciendo el valor del bien.
  • Acceso frente a propiedad: Siguiendo con el ejemplo anterior, ¿por qué no poder acceder en cualquier momento a un coche de forma que se pueda pagar sólo por aquellas horas en las que se utilice? De esta forma, otros podrán utilizar el bien cuando lo necesiten de forma que pueda ser compartido entre varios.
  • Transparencia y “Open data”: estos modelos sólo pueden funcionar si se construyen sobre una buena plataforma tecnológica que permita consultar la disponibilidad de los bienes y servicios en tiempo real. El el caso de Zipcar, por ejemplo, sólo se muestran los coches disponibles a mi alrededor para el periodo de tiempo en el que lo voy a utilizar.
  • Generar confianza en las personas: es indispensable conocer tanto a la persona que ofrece el servicio como a la que lo va a disfrutar. Uno de los éxitos de Uber es poder valorar al conductor con el que has hecho un trayecto (y viceversa), o poder valorar tanto al dueño de una casa como a la persona que la va a disfrutar en el caso de AirBnB. Además estas valoraciones son públicas y las puede consultar cualquiera.

Merece la pena leer y profundizar más en este concepto y en todo lo que conlleva porque cada vez se hablará más y más de este tipo de plataformas y de modelos al ajustarse bastante bien a una nueva forma de pensar de la sociedad. Un dato para terminar: a día de hoy, las dos start-ups americanas con mayor valoración son dos plataformas que representan ese modelo de economía colaborativa: Uber y AirBnB.
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Por último comentar que no todo son ventajas en estos modelos. Es verdad que estas soluciones facilitan el rentabilizar recursos infra-utilizados de forma bastante sencilla. En el lado de las desventajas se encuentran los impuestos y los controles de seguridad. Durante mucho tiempo se ha estado acusando a AirBnB de competencia desleal frente a los hoteles al no pagar impuestos por estancia (aunque esto está cambiando, por ejemplo a partir de junio AirBnB pagará impuestos por los alquileres en San Francisco). Y en el caso de Uber se acusa a los conductores de esta plataforma de falta de profesionalidad y de no pasar las inspecciones requeridas por los servicios de taxi tradicionales.

Desde mi punto de vista, en ambos casos los beneficios superan ampliamente las desventajas, es cuestión de dar un marco regulatorio moderno a estas nuevas iniciativas.