Dropbox, almacenamiento extra gratuito y máquinas virtuales

De todas las herramientas de almacenamiento en la nube que existen en el mercado, Dropbox es sin ninguna duda la que mejores prestaciones ofrece, tanto para uso individual, como para trabajo en equipo. Su integración a nivel de escritorio tanto en PC como en Mac es exquisita, y sin lugar a duda, es una de las grandes ventajas respecto a sus competidores.

Puestos a buscarle alguna pega, podría ser el tamaño inicial para almacenamiento que ofrecen para cuentas gratuitas: 2 GB (algo irrisorio comparado con los 50 GB que ofrece Box.net hasta diciembre si te abres una cuenta desde cualquier dispositivo con iOS). Estos 2 GB se pueden aumentar de forma gratuita hasta los 8 GB de 250 MB en 250 MB por cada amigo que invites bajo las siguientes condiciones: que se abra una cuenta con un correo que aún no esté siendo utilizado en Dropbox, y que se instale la aplicación de escritorio con esa cuenta.

Revisando por casualidad mi lista de amigos me fijé en que uno de ellos no me lo han contado porque se ha instalado la aplicación de Dropbox en un equipo que ya estaba ligado a otra cuenta. Buen movimiento por parte de Dropbox: para evitar que uno mismo pueda conseguir el máximo espacio gratuito utilizando sus diferentes emails (todo el mundo tiene varios emails), hace un doble chequeo para identificar de alguna forma el equipo en el que se realiza la instalación. Si ese equipo ya existe en su base de datos, no es válido y no computa el almacenamiento extra.

Bien por Dropbox.

Y aquí fue donde me surgió la curiosidad. ¿Qué identificador usa Dropbox? ¿Qué ocurre si se instala Dropbox en una máquina virtual dentro del mismo equipo? ¿Lo considerará como el mismo equipo o como uno diferente? Tenía que probarlo.

Manos a la obra, realicé una instalación de Ubuntu para desktop en una máquina virtual utilizando VMWare. Elegí Ubuntu por consumir pocos recursos, por se una instalación casi-desatendida y rápida, y por ofrecer Dropbox un instalable específico para este SO desde su página de descargas, y evitarme así compilaciones y dependencias externas varias. Tiempo de instalación, unos 30 minutos en un Pentium 3.

A partir de aquí fue coser y cantar: crear una cuenta de correo en un dominio propio no lleva más de 2 minutos, descargar e instalar Nautilus y Dropbox en la máquina virtual otros 6 minutos, y listo!

Ubuntu en VMware

¿El resultado? El resultado es lo de menos. Pero sí, las máquinas virtuales son a todos los efectos equipos diferentes, por lo que puede ser una forma válida de obtener espacio extra si ya no tienes más amigos a los que invitar.