Aprendiendo a hacer presentaciones en público

Hacer presentaciones es un arte. Y cuando me refiero a hacer presentaciones, hablo en el sentido más amplio del término: ¿qué quiero contar?, ¿cómo voy a hacerlo?, ¿en qué me voy a apoyar?, ¿cómo voy a trasmitirlo?… Antes de cualquier presentación hay que plantearse éstas y otras tantas cuestiones básicas. Y en el fondo, hacer una presentación es algo tan personal, que es muy difícil que alguien te lo enseñe.

Eso sí, se pueden ir aprendiendo pequeños “tips” de grandes speakers (que suena mejor que “oradores”), e ir poco a poco incorporándolos al repertorio personal. En este sentido, cualquiera de los videos de Ted son un ejemplo de cómo hablar en público. Y hablando de speakers, los americanos nos llevan cierta ventaja.

He rescatado un par de artículos que tenía guardados desde hace unos meses de un par de bloggers americanos, Andy Budd y Jeffrey Venn en el que cuentan algunos de sus trucos, y son de los que me parecen más interesantes y más difíciles de aplicar.

  • Cuenta una historia, pero que no sea la historia de tu vida (que aunque sea difícil de asumir, posiblemente no le interese a la audiencia tanto como creas)
  • Comienza fuerte y termina fuerte. Además, plantéate que el mensaje que quieres transmitir sea ambicioso y deje al público con ganas de más
  • Acuérdate de los 3 pilares de la comunicación en pública: entretener, inspirar y enseñar. Últimamente los americanos suelen cambiar el “enseñar” por “persuadir”, algo que está generando bastante ruido.
  • Un único concepto por transparencia
  • Apóyate en imágenes, son mucho más fáciles de recordar y de asociar a la idea que estás intentando transmitir. Y recuerda que los bullets están terminantemente prohibidos!
  • Dirígete al público. Están allí porque quieren escuchar lo que tienes que contarles. Eso sí, no dejes que interrumpan tu exposición hasta la parte final, que debería ser más distendida y participativa
  • Aprovecha el escenario, señala, muévete… pero siempre dentro de los límites razonables
  • Marca el ritmo de la presentación (esto es fácil de decir, pero tiene su gracia y requiere práctica). Juega con los silencios.
  • Viste de forma algo más elegante que el público al que te diriges. Este concepto es bastante americano, y algo muy personal. En Estados Unidos he visto grandes speakers hacer sus presentaciones en chanclas, y han conseguido meterse a la gente en el bolsillo

Sobre el archivo en el que nos vamos a apoyar para hacer la presentación (Power Point, Keynote, Prezi o cualquier otro), se pueden escribir ríos de tinta (electrónica). Para no entrar en detalle, y como una imagen vale más que mil palabras, voy a aprovechar el trabajo de Carlos García Hoz sobre una presentación original de @jessedee, sacada de su artículo “No más muertes por Power Point”:

Y para terminar, unos cuantos trucos para principiantes como yo que ya he oído varias veces entre bastidores:

  1. Intenta no exponer justo después de un gran speaker
  2. Intenta no exponer justo después de comer
  3. …y nunca, nunca, nunca, expongas ante una multitud en un idioma en el que no seas bilingüe